Dios en su sabiduría no nos da la paz, sino acceso a la persona que tiene la paz. Esto nos obliga a buscarlo siempre a él.
Por el interés que Dios tiene de que vivamos una vida que le agrade, ha puesto la Palabra al alcance de todos.
Con frecuencia Dios nos conduce a situaciones por las cuales tomamos conciencia de nuestra necesidad.
Debemos discernir los tiempos para trabajar o reflexionar, a fin de dedicarse de todo corazón.
Debemos comprometernos con la obra de Dios que transforma vidas de manera integral.
¿Cuál es el centro de su mensaje cuando busca dar consuelo? ¿Cuál es el centro de su consejería cuando asesora a alguien? La cruz de nuestro Señor Jesucristo es clave para consolar en tiempos de cualquier tipo de crisis.






