Siembra dominio propio, y la prosperidad integral no sólo será una meta sino también tu estilo de vida.
Si usted ora por líderes, si posee un corazón dispuesto a desarrollar, dirigir y otorgar poder a otros, y si ha recibido una visión de Dios sobre este ministerio, el Señor le concederá los deseos de su corazón.
Mi reto es claro: quiero vivir para el «nosotros». Quizá por eso, aquel domingo, me llegaron más al corazón los cantos y alabanzas en plural que en singular.
La evangelización más efectiva es la que le brinda a otros la oportunidad de observar a los hijos de Dios en el contexto de relaciones sanas.
Necesitamos un equilibrio sano entre la aperura al cambio y la conservación de las tradiciones inamovibles. La institución que no da apertura al cambio para dar lugar a la renovación, manteniendo su esencia, muere.
Los líderes pueden hacer o deshacer un ministerio. Un ministerio juvenil sin un liderazgo adecuado nunca puede ser saludable, pero uno con una abundancia de líderes de calidad siempre tendrá el potencial para serlo (véase Pr 11.14 ).


