Dios quiere salvar pecadores, pero ha escogido trabajar a través de nosotros, que constituimos la traba más grande para el evangelismo. Al contemplar nuestra realidad me gustaría sugerir algunos conceptos.
La vida de un pastor puede derrumbarse en cuanto descuide lo básico en sus relaciones, su esposa. No importa qué tan impactante haya sido su ministerio, si se olvida de su esposa, el derrumbe es inevitable.
¿Alguna vez se ha sentido cansado, fatigado, agotado y sin saber que hacer? Tranquilo, ¡Usted no está sólo! En este artículo, la autora nos comparte los peligros del desgaste físico, emocional y espiritual para los hombres y mujeres que sirven en la iglesia.
Muchos quieren ser líderes, pero pocos están dispuestos a esforzarse en cumplir su labor con madurez.
¡Qué ritmo agotador llevaba! Wesley cubrió unos 400.000 kilómetros, la mayor parte a caballo. Bajo lluvias torrenciales, en los inclementes inviernos británicos con nieve y escarcha, una tremenda potencia interna lo llevaba siempre adelante. Predicó 40.000 sermones y escribió más de 200 libros, muchos de ellos al marchar sobre su caballo. ¡Por cierto que fue un hombre con una pasión que lo consumía por el bien de los demás!
¿Cómo es posible vencer la inercia y poner en acción a un hombre? No importan todas las habilidades que una persona tenga, si esta carece de motivación, nadie la hará avanzar en su desarrollo. Por eso es tan importante que el pastor aprenda a motivar. Aquí encontrará diez principios básicos para que se convierta en un motivador.


