Muchos predicadores creen que sus enseñanzas no están tocando a las personas y por eso se sienten fracasados. Otros, por su parte, creen que el tener una iglesia llena es el resultado de sus sermones «exitosos». Sin embargo la Biblia debe proveernos del criterio para discernir lo que es el fracaso y lo que es éxito.
¿Cómo puede estar seguro de que su iglesia está creciendo? Hace más de una década, el pastor Drew Wilkerson llegó a una iglesia «moribunda» plagada de problemas. Hoy en día es una iglesia viva, saludable y fructífera que está marcando la diferencia en un pequeño pueblo en los Estados Unidos. Invierta unos minutos en la lectura de este artículo y descubra los indicadores que le revelaron al pastor Wilkerson el progreso de su iglesia.
Cómo puede nuestra iglesia llegar a aquellas personas que parecen no necesitar a Cristo. Texto de referencia: Hechos 17:22-33; Lucas 17:33
Los miembros de las comunidades eclesiásticas esperan que sus pastores los guíen y cuiden incondicionalmente. Pero acaso se preguntan alguna vez: ¿quién cuida y guía a nuestro pastor?
Me causa gracia vez que observo a los niños jugando con roles de autoridad. ¿Ha prestado atención cuando juegan a ser el presidente o capitán del ejército? Sacan su pecho para afuera, ponen cara seria, y con postura adusta hablan en tono grave, con una supuesta voz de mando. Lo triste y no tan gracioso y ver que los adultos en muchas ocasiones hacemos los mismo.
En las epístolas pastorales, sin duda, podemos encontrar algunas pautas en cuanto a la formación cristiana y el desarrollo de creyentes fieles a su Señor y obedientes a la tarea del Reino. Estas son reflexiones a partir de las llamadas cartas pastorales sobre la práctica pastoral del Apóstol Pablo.


