A partir de la última generación un número importante de exegetas han mantenido que las Escrituras enseñan igualdad y sumisión mutua en vez de jerarquía entre los dos sexos. ¿Se debe considerar que el abandono de una interpretación tradicionalista significa al mismo tiempo un abandono de la autoridad bíblica? La autora nos ofrece un breve estudio exegético para interpretar las relaciones hombre-mujer y contestar a la pregunta que nos introduce a este artículo. Este el primero de una serie de tres artículos sobre el tema de la no jerarquización de los géneros. En esta primera parte, la autora nos ofrece una reflexión previa sobre la hermenéutica correcta y un análisis de las interpretaciones tradicionales de la Creación y la Caída.
«Mi sencillo acto la había impresionado tanto que tenía que regresar y agradecerme profusamente mi bondad.» ¿Se necesitan proyectos elaborados para hacer buenas obras y vivir la vida cristiana? La experiencia que se narra en este artículo nos dan luz al respecto.
Soy soltera y he conocido al Señor por algunos años. Hace algún tiempo tengo un novio al que quiero mucho y creo que me quiere también. Poco a poco fuimos cayendo en caricias indebidas hasta tener relaciones sexuales; después nos sentimos muy culpables y prometemos no volverlo a hacer pero caemos de nuevo. ¿Cómo podemos romper este círculo?
Cuando se habla de ministerio femenil la mente sólo se ubica en el servicio que las mujeres dan a mujeres. La mayoría de las veces se limita a una asistencia de carácter eclesiástico, que persigue velar por las mujeres en el área espiritual.
Todo hombre de Dios está expuesto a las tentaciones más duras a fin de despertar pasiones desenfrenadas. La esposa puede ser realmente un verdadero instrumento para ayudarlo a estar en defensa y alerta.
Alcanzar a otros para Cristo es la llave para desarrollar una vida apasionante, y mi deseo es contribuir en lo que pueda para que estés activamente involucrada en la Gran Comisión de nuestro Señor Jesús.


