Ser mentora es uno de los desafíos más importantes para toda sierva del Señor. Formar a otras en el ministerio requiere sensibilidad, constancia, vivir cerca de la otra, revisar nuestros principios y saber cómo transmitirlos. Este es un ejemplo de cómo ser una mentora.
¿Cómo encontrar el tiempo para las devociones en medio de actividades necesarias, ineludibles, genuinas, buenas? He aquí algunas recomendaciones para la mujeres muy ocupadas.
Aquellos que frecuentemente por nuestra labor pastoral y misionera denunciamos sistemas de injusticia que están afuera de nosotros favorecemos, sin embargo, la instauración de un sistema de injusticia dentro de nuestra propia familia.
Hay diferencias en el diseño del hombre y de la mujer y estas señalan la perfección de Dios creando dos personas con características específicas, a fin de que cada parte sea complemento de la otra. En este artículo se analiza la posición de la mujer ante un mundo pecaminoso y como esta debe proponer su participación en cambios que agraden a Dios.
Sabemos que los antioxidantes son necesarios para la salud de nuestro cuerpo. Pero también es importante que nos informemos sobre los que ellos hacen y en qué alimentos se encuentran. Este artículo orienta para la elección e ingesta deliberada de los alimentos benéficos para nuestra salud.
Cada mujer cristiana, por ser miembro de la comunidad de fe en Jesucristo una nueva comunidad sin barreras, está dotada y motivada para ejercer la misión al menos en su casa y en su ciudad a causa de su elección, su identidad, su dignidad y su vocación. Una de las tareas es vivir según su dignidad y enseñar a otras que Dios restauró en Cristo, en la Cruz del Calvario, la dignidad de la mujer según el diseño original de su creación.


