El amor, es decir, la capacidad que una persona tiene de dar y recibir amor se desarrolla recibiendo y dando amor desde su nacimiento e infancia. De todas las facultades que Dios ha puesto en nosotros la más maravillosa es el amor. «Dios es amor», dicen las Escrituras (1 Jn 4.8). El amor es, por así decirlo, la materia prima de la que Dios está hecho.
¿Qué significado tiene para la iglesia la siguiente descripción que Isaías hace del Mesías? «no quebrará la caña cascada, no apagará el pabilo que humeare ». El autor nos ayuda a reflexionar en cuanto a la actitud de rechazo que en muchas iglesias se tiene hacia creyentes con un pasado o presente cuestionable.
Todo verdadero ministerio espiritual lleva implícito un componente vital que es el de la resurrección... El autor concluye este serie con la última parte del encuentro entre el profeta Eliseo y la mujer de Sunem. Aquí el autor nos hace reflexionar no sólo acerca de la fe que tenía esta mujer, sino también acerca de la fe y sumisión del profeta a la voluntad del Señor.
¿Cuál es nuestra repuesta después de una fuerte amonestación?, ¿cómo responder después de que toda nuestra pecaminosidad ha sido desnudada? El autor analiza la respuesta del pueblo de Israel frente a la amonestación del profeta Malaquías. Aunque el pueblo cumplía con todos los requisitos ceremoniales, su estilo de vida denunciaba su desobediencia a Dios. ¿Estaremos nosotros en igual posición? ¿Nuestra obediencia será solo a nivel ceremonial por haber olvidado el nivel espiritual?
¿Ha desaparecido la idea de la santidad en la iglesia actual? O, por otro lado, ¿qué significa ser santo sin ser legalista? ¿Es eso posible? Ruth E. Van Reken se hizo esas preguntas hace un par de años. Descubra las interesantes respuestas que encontró durante su viaje a la santidad.
Desde hace varios años me preocupa el mal manejo que se le da al sonido en muchas de las iglesias cristianas y lugares donde se realizan celebraciones evangélicas, dado que cuando la presión sonora excede los límites de seguridad establecidos para el oído humano, este sufre daños irreversibles...


