¿Puede su rostro reflejar gozo aun en medio de las dificultades? ¿Puede decir con convicción que Dios es su fortaleza en medio de las lágrimas? ¿Sí puede? ¿No puede? Habacuc, un hombre corriente como nosotros, tembló al conocer la crisis que azotaría a su pueblo. Sin embargo, a pesar de su temor, se aferró a las promesas de Dios...
¿Cuáles eran los propósitos detrás de las predicaciones y exhortaciones de Juan el Bautista? ¿Cómo reaccionó ante el Hijo y qué insinuaciones tienen sus palabras? ¿Qué podemos aprender de una de sus últimas declaraciones? Descubra con el autor el significado del mensaje del profesa precursor inmediato del Mesías.
Siendo que todos están a favor de la paz y de la unidad, ¿por qué es que hay tan pocos pacificadores? Se habla de esto en las iglesias pero ¿por qué tan pocos lo practican?
Dejemos de buscar gloria para nosotros y enseñemos a nuestra gente a cerca de quien es realmente glorioso: Jesucristo. En El ellos podrán resistir al diablo, En Cristo tienen la sabiduría para discernir las astucias del maligno. En Cristo ha sido provisto el armamento completo para poder estar firmes contra todas las asechanzas del diablo. ¡Hablemos de Cristo, El es nuestro Salvador!
No importa qué hayamos logrado u obtenido en la vida. Si no tenemos la santidad, hemos perdido lo fundamental. Para desarrollar el tema de la santidad el autor parte del imperativo de Pablo en Colosenses 3 de «desvestirse» y «vestirse». Por último destaca cuatro conceptos de 2 Corintios 7.1 de cómo el creyente llega a la santidad.
Formula una definición del amor divino partiendo del enunciado de que no es de carácter incondicional.


