El mensaje de Dios puede llegar a su pueblo por los más sorprendentes e inesperados caminos
No es la voluntad de Dios que yo permanezca como un bebé espiritual.
El amor no conoce situaciones personales que lo libran de la responsabilidad de expresarse en forma práctica.
Ya que el carácter del líder determina el carácter de sus seguidores, debemos asumir el compromiso de que nuestra vida sea en santidad.
Mucho antes de que nosotros lleguemos con nuestras peticiones y nuestros deseos, él ya está consciente de todas ellas.
Dios ofrece intervenir en el lugar donde se cultiva la vida plena, en nuestro interior.


