Quien construye sobre la convicción de que es alguien «digno» está destinado al fracaso en todo lo que al mundo espiritual se refiere.
Así como nuestras obras exponen la clase de persona que somos, también las palabras revelan el estado de nuestro corazón.
Solo podemos conocer al Padre ¡por pura gracia! Solo Cristo es quien puede mostrarlo.
Buscar el reino de Dios no es algo espontáneo en nosotros, sino el resultado de una decisión disciplinada.
¡No busquemos las recompensas efímeras, animémonos a echar mano de lo que Dios nos ofrece!
Al igual que las más severas pruebas, la alabanza tiende a sacar a la luz las motivaciones y actitudes escondidas


