Muchos hemos escuchado el término «remanente» en nuestro caminar por la vida cristiana; sin embargo, pocos sabemos con exactitud lo que verdaderamente significa y el plan que Dios tiene para el. El autor analiza una serie de versículos concernientes a este remanente escogido por Dios.
En esta segunda parte se presenta las causas de los vientos doctrinales tanto positivos como negativos, lo efectos en la historia y las implicaciones para la iglesia de hoy.
Servir a Dios no es imposible pero sí es complejo y difícil. Hay dos facetas de dificultad y complejidad. Aunque trabajamos con un pueblo complejo y pecador servimos a Dios que es compejo pero santo y perfecto. Las lecciones que nos deja la historia sagrada: 1) buscar personas idóneas que nos ayuden en la batalla, 2) aunque el pueblo fracase y sea pecador, como Dios, el siervo debe perseverar en su tarea con mansedumbre, paciencia y amor.
En la presente era de la tolerancia intelectual y el ecumenismo, a menudo se considera que no hay lugar para las convicciones firmes. Sin embargo, Jesucristo entró en controversias con aquellos que estaban desvirtuando el verdadero mensaje de Dios.
Un dicho popular dice: «Cuando veas las barbas de tu vecino arder... pon las tuyas en remojo». La sabiduría del pueblo está llena de chispa criolla. Lo que implica este refrán es: Si alguien cerca de mí está experimentando una situación confrontadora o reveladora por una actitud u hecho igual al que yo me he reservado...
El enemigo, a lo largo de la historia, ha recurrido básicamente a tres trucos ingeniosos. Uno, hacer que la iglesia crea que el diablo no existe; dos, lograr que la iglesia esté obsesionada con el diablo y los demonios; tres, lograr que la iglesia crea que no puede ser engañada.


