Si alguien mata, asesino es, y el muerto, muerto es. En caso de milagro de resurrección, el muerto no será muerto sino resucitado, pero si es resucitado se deberá a que en su historia hubo una muerte previa.
Los tiempos no podían ser peores para la iglesia. El desaliento, la desesperación y la depresión abatían hasta al creyente más fuerte. Su fe había sido edificada sobre fundamentos seguros y sólidos, pero ahora aquella convicción estaba siendo sacudida. Muchos creyentes estaban al punto de abandonar su fe a cambio de ser aceptados por la sociedad y ser populares. De hecho, varios ya lo estaban haciendo.
El hablar y expresar "la verdad en amor" es la clave de "crecer en Cristo", buscar el momento más apropiado para hacerlo buscando la dirección del Señor es actuar conforme a Su Voluntad, ya sea para una Alicia que necesita aprender el significado del verdadero servicio o para la congregación que necesita enfrentar la debilidad de un miembro y la suya propia.
Continuamos con nuestra serie acerca del amor de Dios. Hemos estado hablando acerca del amor de Dios por los hombres y del amor de los hombres por Dios. Vamos a retomar este tema recordando lo que nos dice Pablo en Romanos 5:8.
Lo primordial que obra el Espíritu en nosotros no es lo que hacemos sino lo que somos. El Espíritu imprime el carácter de Cristo en nuestra alma y ese carácter se revelará al exterior. El siguiente artículo trata los tres primeros frutos del Espíritu citados en el capítulo 5 de Gálatas. ¿Están estos reflejados en su diario vivir?
Como en un museo de cera, en una iglesia, cada detalle de un avivamiento puede ser perfectamente recreado; lo único que falta es la verdadera vida. Es importante que aprendamos a discernir entre lo genuino y lo falso en nuestra vida y ministerio.


