Busqué entre la gente que caminaba ligero en pleno centro de la ciudad. Ese llanto desgarrador tenía que provenir de una persona... Entonces vi a esa mujer, sentada en medio de la vereda, con un gemir ensordecedor y sin respuesta. Al principio, la indiferencia de la gente me asombró y enojó, pero... ¿qué podía hacer yo? Había estado lo suficiente en India como para saber que hay millones de llantos diarios sin respuesta. Como todos los demás, seguí caminando, tratando de evitar el pensar en la causa de su dolor... después vino mi arrepentimiento,... pero esa mujer ya no estaba allí.
«¿Es realmente necesario utilizar organizaciones paralelas para llevar a cabo la obra misionera?» Para contestar esta pregunta, debemos acudir a tres fuentes de información: 1) La Biblia, 2) La historia del movimiento cristiano mundial y 3) Consideraciones pragmáticas. Solo con esta «mezcla» de información podremos construir una respuesta adecuada a esta inquietud
Amsterdam 2000 y CLADE IV ya son historia. Dos congresos sobre evangelización, pero cada uno con un marco de referencia diferente al del otro. ¿Fueron útiles? ¿Va a pasar algo como resultado? ¿O era más turismo evangélico justificado con altos ideales?
En la presentación del mensaje evangelístico hay un deslizamiento lento y casi imperceptible de su asunto central y neurálgico, que consiste tanto en el estado de pecado de cada persona como en la cabal respuesta para su mal aportada por Dios en el Evangelio y, en particular, en la justificación sólo por la fe. ¿Por qué hago una afirmación temeraria como esta?
En nuestra inmensa Iglesia universal tenemos dos categorías generales de obreros comprometidos en el cumplimiento de la Gran Comisión: por un lado, obreros nacionales en cada país -pastores, líderes, evangelistas, etc.-, que son los responsables de la iglesia nacional; por otro lado tenemos a los misioneros, cuya meta es la de evangelizar y entrenar a nacionales para que lleven el ministerio adelante, más allá de nuestras culturas.
¿Siente que el temor se apodera de usted cuando alguien lo invita a evangelizar? ¿No sabe cómo empezar el proceso de evangelización? Lo mismo le ocurría a Kevin Miller hasta que un día empezó a poner en práctica un simple consejo: «Ofrezca regalos de atención durante los intentos ordinarios». Descubra con nosotros lo que significa esta oración y cómo este sencillo consejo ayudó al autor a olvidar sus temores a la hora de evangelizar.


