¿Uno de sus temores es evangelizar? ¿Su grupo de discipulado tiembla cuando usted menciona la palabra «evangelizar»? Si su respuesta es «sí», permita que el siguiente artículo lo ayude a obtener ideas de cómo compartir su fe con personas no creyentes y así fomentar en sus discípulos la pasión por los perdidos.
Todos nosotros luchamos con la tentación de distorsionar los números estadísticos. Ceder a esa tentación es querer hacer que
El deseo de Dios para la iglesia local es que esta sea una comunidad que prevalezca. Es decir, que sea una iglesia que salga vencedora como la del libro de Apocalipsis; una iglesia que tendrá éxito según el criterio de Dios. Hay dos perspectivas erróneas de lo que una iglesia debe ser y estas impiden a las iglesias prevalecer.
El maestro de las Sagradas Escrituras debe enseñar lo que es correcto y refutar lo que está mal. Al hacer esto, debe conciliar al hostil, animar al indiferente e informar al ignorante sobre los sucesos actuales y direcciones para el futuro. Una vez que sus oyentes se vuelven amistosos, prestan atención y están listos para aprender (ya sea que los haya encontrado en estas condiciones o que él los haya llevado a ellas), el maestro cuenta con tres métodos para comunicar la verdad.
La evangelización en los hospitales es uno de los más importantes, si no el más importante, de los métodos de evangelización. El presente trabajo nos ofrece algunos parámetros para ser eficaces en ella.
A través de nuestro continente encontramos a cientos de cristianos hablando de misiones y orando para enviar misioneros. Muchos de ellos ya están convencidos de que nosotros, los del Tercer Mundo, hemos sido llamados por Dios a cumplir la tarea que falta en este mundo tan trastornado. El desafío está delante de nosotros. Las preguntas que no han sido contestadas son ¿cómo lo lograremos? y ¿cuáles serán los resultados?


