Tener gracia, sagacidad, encanto y sensibilidad, son características de aquellas personas que son capaces de establecer relaciones rápidas y relajadas con otras personas de una amplia variedad de trasfondos. Esa es una cualidad que deberíamos anhelar y cultivar todos.
El cristiano en particular debe entender que él debe ser quien evangelizo a quienes lo rodean; Dios siempre le pidió que lo fuera y que su vida cristiana fuera de tal forma madura y santa que pueda persuadir a su prójimo, aunque sus palabras no sean tan elocuentes.
Habiendo centrado la atención en los menesteres inmediatos y locales, los discípulos fueron desafiados a levantar la mirada y extender la visión. Al igual que entonces, hoy también tendemos a fijar la mirada hacia abajo. Pero cuando levantamos los ojos, el panorama se nos agranda y la visión se amplía...
Como cristianos nos sentimos cómodos con otros creyentes. Pero hoy día, ese confort ha evolucionado a tal punto de haberse creado una subcultura que consiste de camisetas cristianas y Páginas Amarillas, la que contribuye para que mantengamos nuestros contactos con inconversos al mínimo. Pero como Jesús, precisamos ser misioneros, tolerando las partes indeseables de nuestra cultura para evangelizar a otros.
Años atrás me atreví a redactar y publicar un sencillo «decálogo técnico» con recomendaciones prácticas sobre el llamado a hacer decisiones públicas.
Que la iglesia debe influir seria y positivamente en la sociedad es un tema que, creo, tenemos asumido la mayoría de los cristianos evangélicos del continente. Desde la predicación que cambia vidas, familias y grupos enteros hasta la participación en la tarea política de nuestros pueblos, pasando también por programas de servicio y acción social, los cristianos evangélicos están, de una manera u otra, influyendo en la sociedad. Sabemos que no vamos a cambiar el mundo, tal como rezaban algunos lemas evangelísticos mundiales de la década pasada; sabemos bien que el mundo ira de mal en peor hasta la venida del Hijo de Dios, pero también sabemos cuántos pueden ser socorridos y aliviados en su carencia y dolor por el amor práctico de los cristianos. En este número de Apuntes Pastorales publicamos una noticia de la iglesia norteamericana sobre el rechazo de los cristianos a entidades que favorecen la practica del aborto. Se trata de un comité de cristianos que están organizando un boicot generalizado en contra de las entidades que contravienen la ética cristiana, favoreciendo el asesinato de seres humanos en su período de gestación (para mayores detalles, ver pág. 20). No es la primera vez que esto ocurre entre los cristianos de ese país. Recuerdo que hace alrededor de un año y medio atrás se realizó un boicot a la firma Pepsi Cola por promocionar su bebida con un comercial de la cantante Madonna en el cual se tomaba en poco la fe cristiana. También ofrecimos esa noticia


