En el año 1954, para ser más preciso en el mes de junio, a los 18 años y por
Los moravos se nos presentan con el más increíble emprendimiento misionero en la historia de la iglesia. Mucho antes de que el pueblo protestante hubiera captado la visión de enviar obreros hasta lo último de la tierra, este extraordinario grupo de cristianos asumió un compromiso radical con la tarea de extender el reino. Adoptaron metodologías y procedimientos que establecieron patrones para la gran expansión misionera del siglo XIX.
Del 26 de julio al 6 de agosto del corriente año la ciudad de Amsterdam fue la sede del Congreso de Evangelización convocado por el Dr. Billy Graham y la Asociación que lleva su nombre. La presencia de 10,300 participantes que llegaron de más de cien países del mundo, demostró una vez más el poder de convocatoria del Dr. Graham, así como el talento y la energía de los que le ayudaron a conseguir los fondos necesarios para organizar y llevar a cabo con eficiencia admirable aquella impresionante reunión de evangelistas, pastores, misioneros, educadores, músicos y administradores, y otros tantos que en cumplimiento de su vocación cristiana trabajan a favor del progreso del Evangelio.
Reportaje a Lino Arango quien ha trabajado traduciendo el Nuevo Testamento a lenguna Kuna, perteneciente a una tribu indígena en Panamá.
Estoy orando para que el gigante despierte". Tal era la frase que me escribiera hace dieciocho años, desde Europa,
Últimamente se ha desarrollado entre varios misiólogos un nuevo modo de entender el poder satánico y las creencias indígenas, que afecta hasta la interpretación de las Escrituras. Si esto representara un retorno al sobrenaturalismo de la Biblia, lo recibiríamos con gozo; pero estamos ante otra cosa. Nos parece, entonces, que en su legítimo deseo de evitar la piedra del racionalismo, dichos misiólogos han caído en el hoyo del animismo. La teoría de la magia se afianza sobre todo en dos principios.


