Si sus ovejas se sienten amadas y valoradas por usted, va a ser muy difícil que escuchen las propuestas de alguien que quiera llevarlos para otro lado.
El líder sabio sabrá valorar el aporte de sus escuderos y estará dispuesto a compartir sus logros.
Aquellos que obedecen el impulso divino de actuar en obediencia a la Palabra alcanzarán la plenitud.
La división es el resultado de preferir a unos por encima de otros. La presencia de los débiles entre nosotros nos obliga a dar consideración a todos, y no a unos pocos.
El enfoque de que la pureza se logra cuando se reduce al mínimo el contacto con todo lo que nos daña no es el más apropiado.
Nuestro compromiso con Dios nunca puede ser tal que termine dañando a otros.


