La carta a los Hebreos ofrece valiosos principios para pastorear a quienes atraviesan momentos de incertidumbre.
La herramienta más poderosa que tiene a su disposición un formador de vidas es la Palabra.
La crítica no solamente es desagradable a los oídos, también deshonra al Señor con una actitud que no ama.
Siempre confronte el diagnóstico que hace de sí mismo ante la evaluación que Dios hace de usted.
Lo único que necesita Dios de nosotros es simplemente que nos pongamos en sus manos, para que Él dirija nuestra vida.
El descanso, que no es meramente la ausencia de actividades, es un momento vital en el ciclo de la renovación espiritual que necesita.



