Si no nos dejamos pastorear, nunca podremos ser eficaces como pastores.
Una innovación interesante de un concepto gastado.
Dios va a seguir adelante con sus proyectos, aunque decidamos no unirnos a ellos.
Cada creyente debe tener una actitud deliberada y sostenida de avanzar hacia la madurez.
Si queremos tener una vida exitosa el secreto para ello es anhelar vivir en santidad.
Esta es la meta final de toda obra de Dios: que los que andan en tinieblas tengan oportunidad de ver desplegada su admirable luz.






