Un día mi abuela me dijo: «Dios conoce todas las cosas, aún los pensamientos antes que tú los pienses»... Jamás había escuchado algo tan perturbador como esa aseveración. Pero con el tiempo descubrí la hermosa verdad de esta declaración. ¡Dios tiene cuidado de cada cosa!, Él sabe que es mejor para nosotros incluso mejor que nosotros mismos....
La oración es indispensable en la vida espiritual, y todos aquellos que de corazón procuran orar, pronto sienten la necesidad de ser enseñados acerca de su práctica. Por eso hubiera sido sorprendente que la oración no ocupara un lugar destacado entre los múltiples temas que nuestro Señor Jesús, por excelencia hombre de oración, enseñó a sus discípulos.
En el amanecer de la resurrección, lo que más nos sorprenderá será el hecho de que, mientras estuvimos en la tierra, no amamos a Cristo en la medida en que podríamos haberlo hecho. Este artículo nos ofrece el desafío de evaluar nuestro amor a Jesucristo a la luz de lo que significa el amor a él.
¿Cuánto tiempo estamos invirtiendo en reproducir nuestra vida en la de otras personas? ¿Qué tan interesados estamos en hacerlo? Una reflexión inspiradora.
Está muy bien hablar del gozo y la risa de la vida cristiana, pero ¿acaso la Biblia no tiene nada que decir en cuanto al júbilo y la risa que están fuera de lugar?
¿Cómo podemos provocar en nuestras iglesias una reforma que desafíe la validez espiritual de lo externo? ¿De qué manera podemos romper la histórica discrepancia entre el ser y el hacer? A. W. Tozer nos invita a reflexionar sobre la imperiosa necesidad que el cristiano tiene de trabajar en su vida interior.


