Los héroes de la fe son aquellos que, enfrentados a durísimas circunstancias, no dejaron de confiar en la bondad de Dios
Cuando Dios escoge ponerse en marcha no existe situación alguna que pueda constituirse en un obstáculo para su obra
La cautela a la hora de arribar a conclusiones es apropiada porque nuestro conocimiento de los hechos siempre es precario
Nuestra alma reposa al saber que nuestro Padre hará lo que es mejor para nosotros
Al igual que las más severas pruebas, la alabanza tiende a sacar a la luz las motivaciones y actitudes escondidas
Cuando ofrendamos en forma natural y sencilla, con los ojos firmemente puestos en Dios quien es el objeto de nuestra adoración, seguramente evitaremos caer en el deseo de impresionar.


