La insólita acción de estos cuatro amigos revela, para nosotros, una convicción digna de imitación
Pablo nos dice que el secreto de la vida espiritual se encuentra en «no mirar nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven, pues las cosas que se ven son temporales...
Aun cuando todas las evidencias parezcan señalar lo contrario, nunca debemos abandonar nuestra convicción de que Dios es bueno.
La firmeza de propósito es fundamental para el líder que aspira a ser exitoso en su ministerio.
No busquemos la sabiduría en la abundancia de argumentos, sino busquémosla en la sencillez y en la mansedumbre.
Los momentos en que hemos visto claramente la mano de Dios deberían alimentar en nosotros una actitud de mayor confianza.


