Se nos ha extendido una invitación que requiere de nosotros una respuesta osada
El privilegio reservado solamente para el Sumo Sacerdote ahora es para todo el pueblo
Por medio de Cristo hemos recibido todo lo necesario para ser radicalmente cambiados
La acción de Jesús marca una llamativa diferencia con los ritos sacerdotales de la época
Cristo actúa conforme a los anhelos más profundos del corazón del Padre
El legado que Cristo nos deja nos capacita para una vida plena y fructífera








