La sabia administración de nuestros recursos requiere de que consideremos bien cada pedido que nos llega
Únicamente la fe en Jesús dará sentido a nuestras vidas, y ya sea en un convento o un castillo, en una mansión o en un covacha, en una selva o en un desierto, hallaremos que solo Dios basta.
«No es un tonto aquel que da lo que no puede retener, con tal de ganar lo que no puede perder».
Nuestros hijos adolescentes manifiestan que están muy descontentos con ser hijos de pastor.
Nosotras esparciremos la fragancia de Cristo si desarrollamos estas mismas virtudes al conocerlo mejor e ir siendo transformadas a su imagen.


