El deseo de Dios es que todos nosotros, viejos o niños, encontremos salvación en Cristo Jesús. El siguiente artículo nos hace reflexionar sobre este deseo de Dios; además, nos recuerda que los niños también serán juzgados y por eso debemos evangelizarlos.
Imagínate que en el mundo hay una enfermedad mortal que ataca a los niños. Miles mueren cada día. Imagínate que tú tienes la cura a esa terrible enfermedad. ¿Qué harías? ¿Dejarías que murieran? Claro que no. Ahora ya no lo imagines porque eso realmente está ocurriendo.
¿Qué pasa cuando un niño demasiado pequeños muere? ¿Va al cielo? ¿Es condenado porque no ha creído en Cristo? Una pequeña reflexión acerca de la condición de los niños que todavía son muy pequeños como para entender conscientemente su naturaleza pecaminosa y lo que hizo Cristo por ellos.
¿Cree usted que un niño puede llegar a creer realmente en Jesucristo como Salvador y Señor? Sam Doherty nos lleva a reflexionar acerca de la apatía de varias iglesias a evangelizar a los niños. ¿Qué piensa usted?
¿Hay edad para llegar a ser salvo? ¿Puede un niño pequeño aceptar a Cristo como Salvador y estar consciente de lo que esto significa? ¿Qué dice la Biblia al respecto? Este artículo analiza varios versículos bíblicos del Antiguo y del Nuevo Testamento para ayudarnos a encontrar respuestas a estas preguntas.
Nuestro ministerio a los niños no debe consistir sólo de contarles cuentos, aunque sean cuentos bíblicos. No es sólo cuestión de mantenerlos callados e interesados o lograr que hagan algo. Nuestro ministerio, nuestra primera responsabilidad debe ser principalmente evangelizarlos, claro está, sin ejercer ninguna presión sobre ellos.




