¿Alguna vez ha sentido que todos avanzan en su crecimiento espiritual, mientras que usted sigue en estancado en el mismo lugar? El respetado autor cristiano A. W. Tozer explica que uno de los problemas más comunes entre los cristianos es su estancamiento espiritual y reflexiona sobre cómo evitarlo.
¿Cómo podemos provocar en nuestras iglesias una reforma que desafíe la validez espiritual de lo externo? ¿De qué manera podemos romper la histórica discrepancia entre el ser y el hacer? A. W. Tozer nos invita a reflexionar sobre la imperiosa necesidad que el cristiano tiene de trabajar en su vida interior.
Una característica de Israel fue su rechazo a consejos y amonestaciones por su duro corazón. Tozer enseña que como líderes no estamos ajenos a la necesidad de recibir consejos o amonestaciones, las cuales, al final, vienen a ser como un estímulo para mejorar y seguir sirviendo al Señor con excelencia.
Muchos dicen: «Yo no predico la reforma; yo predico la regeneración». ¿Es eso posible? ¿Qué dicen las Escrituras al respecto? ¿Estaremos predicando una falsa doctrina al separar la reforma y la regeneración o presentarlas como dos aspectos en contraposición?...
La obra del Espíritu en el corazón humano no es mecánica ni automática. La voluntad y la inteligencia humanas deben cooperar con las buenas intenciones de Dios. Sin embargo, nuestra tendencia se caracteriza por el desequilibrio religioso. ¿Está usted espiritualmente equilibrado?
¿Cómo puede el ser humano entrar en una relación de salvación con Cristo? ¿Cómo es que eso que Cristo ha hecho por mí, llega a ser operativo en mí? Fallar en responder a estas preguntas no es sólo hacer un juego mortal con nuestra alma, es también garantizarnos el castigo eterno de parte de Dios. Es aquí donde tenemos que tener la respuesta correcta o terminamos perdidos.




