¿Se masturban los hombres y mujeres cristianos? ¿Cómo puede un hombre o una mujer cristiana salir de la masturbación? El autor John White explica cómo se debe percibir la masturbación y varios consejos bastantes prácticos para salir de ella.
En nuestra búsqueda de la santidad, es importante que recordemos dos principios olvidados. El primero es que en ninguna parte de las Escrituras se nos dice que tratemos de hacer algo o que hagamos lo posible por no hacer otra cosa. "Harás..." o "No harás..." son las expresiones utilizadas.
Años atrás, Louis Pauwels y Jacques Bergier dieron a conocer un libro para transitaba entre las fronteras de la realidad y la ciencia ficción. Se titulaba El Retorno de los Brujos y causó entre los escépticos toda clase de críticas adversas y no poca hilaridad. Sin embargo, su insólita producción literaria se transformó en un best seller y fue acogida con gran entusiasmo por los aficionados a ese género. En poco tiempo Pauwels y Bergier se hicieron famosos y sus escritos se constituyeron en éxitos de librería en muchos países con ediciones publicadas en diversos idiomas.
La Biblia nos enseña que las medidas disciplinarias deben aplicarse con justicia y sin ningún tipo de precipitación o apresuramiento. El dominio propio es para moderar nuestros impulsos, y evita que en nuestro deseo de servicio caigamos en el error de exagerar el sentido de la disciplina.
Durante la controversia montanista la Iglesia cristiana rechazó ¿la herejía o al Espíritu Santo?
En la concepción puritana, las Escrituras tenían el propósito de impartir la verdad en forma tal que el lector se moviera en dirección a Dios. Estas no necesitaban de iluminación externa, sino que se alumbraban a si mismas. Por lo tanto, rechazaban el uso de doctrinas ajenas para interpretar el texto bíblico.




