A la edad de veinte años Sheryl rechazó su fe y la de su familia y empezó a involucrarse en relaciones abusivas y destructivas, a consumir alcohol y drogas... El autor nos invita a reflexionar en el tema y conocer la razón por la cual algunos hijos actuan de esta forma.
Había en mí dos sentimientos contradictorios: por un lado, el deseo sobrecogedor de ser limpiado y por otro, el deseo de aferrarme a los placeres eróticos. Esto debe de ser lo que Pablo quiso decir en algunos pasajes de Romanos 7. ¿Pero dónde estaba Romanos 8 en mi vida?
Cuando dije "buenas noches" a mi hija de sexto grado, ella comenzó a llorar, "Mami. Los chicos en la escuela usan malas palabras. De tanto escucharlas quedan en mi mente y muchas veces las digo sin pensar. ¿Cómo hago, Mamá?
Con frecuencia las personas que se enfrentan a la decisión de casarse o no con alguien por quien se sienten atraídos, dicen que deben esperar en Dios para tomar una decisión definitiva. En principio eso está muy bien, pero ¿qué quiere decir «esperar en Dios»? ¿Que Dios mande a un ángel para que nos hable de su parte? ¿O recibir una profecía de alguien lleno del espíritu?
Que la depresión no respeta edad ni sexo ni grupo socio-económico es un hecho que la mayoría de nosotros aceptamos rápidamente, pero es difícil de entender cuando llega a ser un problema personal o de un cristiano muy espiritual. El autor nos presenta diferentes mitos que se manejar sobre la depresión y nos presenta la verdad que se opone.
Una profunda unidad en la pareja solo puede lograrse cuando existe una buena comunicación, por eso, es fundamental que un matrimonio reconozca la importancia de fomentarla y los principios que conducen a ella. Este es el tercer artículo de la serie «Hablar, callar y escuchar: Principios para la comunicación que conduce a la unidad en el matrimonio». La serie reflexiona sobre tres principios básicos de la buena comunicación aplicados a la vida conyugal. Este tercer artículo cubre el principio del saber escuchar.


