¿Ocurre entre los matrimonios y parejas cristianos que el marido le pague y abuse de su mujer? ¿Sucede eso entre los cristianos o es sólo en el mundo secular?
En el acompañamiento pastoral a mujeres siempre encontraremos a alguna que vive el dolor de no poder criar a hijos y cuyo deseo más profundo es tenerlos. Si queremos ayudarlas a sanar, es necesario que nos sensibilicemos ante ellas y conozcamos el dolor, la aflicción, la amargura y muchos otros sentimientos que se han gestado en su corazón por esa ausencia. La carta de Liliana revela el corazón de una madre con este tipo de dolor.
Muchos matrimonios fracasan porque los cónyuges no conocen sus responsabilidades y tareas dentro de la unión matrimonial. El Dr. Mack explica el papel que el esposo juega y sus responsabilidades. Se ha dividido el tema en tres partes, en las dos primeras se consideraron las responsabilidades del esposo como líder y amante, en esta tercera parte se ofrecen algunas tareas y formas en que el marido debe expresar el amor hacia su esposa.
El valor que les damos a los hijos determinará el éxito de nuestra relación con ellos, ¡y mucho de su éxito en la vida! ¡Cuantos padres hay frustrados por la relación que mantienen con sus hijos! Cuántos hay también que desearían contribuir en su verdadera felicidad y no saben cómo.
Una familia descubrió los interesantes métodos que Dios utiliza a la hora de responder nuestras oraciones. Una joven madre se dio cuenta de que una gatita herida ayudó a su familia a profundizar en su fe y reconocer que Dios tiene el control de todo. ¿Cuál será el método que Dios está utilizando en su vida?
Por lo general los niños están dispuestos a perdonar nuestros fracasos en el manejo de nuestro propio enojo si estamos dispuestos a confesarlos como tales: Hijo, siento mucho haberme encolerizado así hoy por la tarde. No controlé muy bien mi enojo, la manera en que te hablé no fue afectuosa y algunas cosas que dije no son realmente lo que siento. Quiero que sepas que yo reconozco que me equivoqué y le he pedido a Dios que me perdone; y quiero pedirte perdón a ti también.


