El líder maduro en tiempo de crisis busca el rostro de Dios, no sólo para ser fortalecido sino para recibir la dirección que le marque los pasos.
Nuestro ministerio impactará la vida de quienes ministramos si vivimos en permanente relación con el Padre
Si Dios irrumpe en la vida de alguien, será con la persona que está ocupada en ser fiel en el lugar donde ha sido ubicada.
Es incomparable la belleza de una vida que es genuinamente espiritual y humana a la vez.
El que desee involucrarse con Cristo deberá entender que se ganará el desprecio y la condenación de los que andan en tinieblas.
El hombre sabio y la mujer entendida saben que el Señor no puede ser contenido ni explicado por los más sofisticados procesos de razonamiento disponibles al ser humano.


