Si multiplicamos las oportunidades para servir comenzarán a brillar líderes que, hasta ahora, han pasado desapercibidos.
Antes de que Dios intervenga en la vida de una persona la desafía a considerar una pregunta clave a favor de su restauración.
Adorar en espíritu y en verdad en medio de la aflicción es posible.
Identificar correctamente a las personas con potencial en nuestro medio es uno de los desafíos que nos presenta el ministerio.
Un líder debe crear y fomentar una cultura donde más y más personas pueden levantarse y liderar.
Cómo damos los cristianos La costumbre en muchas religiones del mundo es la de especificar cuál es el tipo de ofrenda que se debe traer delante de Dios, no ocurre lo mismo con el cristianismo. Por lo menos, no debería ocurrir así.


