En el día del encuentro final con Cristo muchos seremos sorprendidos al descubrir que nuestros valores difieren con los de él.
Algunas señales en la vida de un ministro pueden alertar a la existencia de motivaciones incorrectas en el servicio.
Escribir es parecida a la oración, ambas requieren disciplina.
La distancia que se ha generado entre el seminario y la iglesia no beneficia a nadie.
La misión de la Iglesia alcanza su mejor potencial cuando respeta y afirma el valor de la diversidad.
Te comparto esto porque yo también estoy en el valle y me he desanimado, he caído y he olvidado el sueño. Pero aún queda tiempo de rectificar. Mientras haya vida, existe la esperanza.


