Seis maneras de crecer como líder cristiano. 1 Timoteo 4:15, 16
Existe un grupo que se autodenomina pescadores. ¡Y hete aquí que hay muchos peces en las aguas, por todos lados! De hecho, toda el área está rodeada de arroyos y lagos; llenos de peces. ¡Y los peces están hambrientos! Semana tras semana, mes tras mes, año tras año, éstos, que se llaman a sí mismos pescadores, se reúnen y hablan su llamado a pescar, acerca de la abundancia de peces y sobre cómo deben atender la pesca. Año tras año defines cuidadosamente lo que significa pescar, defienden la pesca como una ocupación y declaran que la pesca debe ser siempre la tarea primaria del pescador
Para servir mejor al Señor necesitamos hoy, imperiosamente, esa feliz y fructífera combinación de unción celestial y sentido común santificado, como la que Dios plasmó en el ministerio de Dwight L. Mooody. Si bien debemos evitar una mera imitación, nos hará bien considerar las realidades espirituales que lo impulsaron.
El pastor y el peligro sexual
"Yo soy de Pablo y yo de Apolo, pero a mi me gusta más Billy Graham". Si Pablo escribiera a los corintios hoy en día, quizá eso es lo que les diría. Salí del seminario pensando que para los hermanos de esta pequeña iglesia yo sería otro Billy Graham. Sin embargo algo salió mal. Me era imposible hablar como él.
Como líderes no somos la excepción para las reglas de la iglesia, ni tampoco lo somos para las reglas en cuanto al sexo o las finanzas, ni somos la excepción para ninguna de las reglas de Dios. No somos una excepción; debemos ser el ejemplo. Las cosas pequeñas son importantes. Gálatas 2:11-14


