El proceso comunicativo es altamente complejo, y eso se ve reflejado en el funcionamiento de un grupo. Algunas veces los líderes notan que el resultado de su mensaje no es el que esperaban y que, además de eso, las relaciones interpersonales se ven afectadas.
Es imperioso señalar que a pesar de nuestras debilidades o falta de preparación, cada creyente puede ejercer influencia en su mundo para la gloria de Dios. Con la autoridad de la Escritura, el autor garantiza que Dios es más que capaz y está más que dispuesto a concedernos el poder para llegar a ser personas de tremenda influencia para gloria de su nombre.
El problema más grande al cual se enfrenta todo líder es el de la motivación. ¿Cómo podremos hacer mejor uso de las motivaciones a fin de ayudar a nuestras congregaciones a ministrar más eficazmente? El autor comparte ocho formas que ha encontrado muy eficaces en su propio ministerio.
A veces creemos que los conflictos entre creyentes se solucionan cuando hay un vencedor y un perdedor. Muchas veces estas personas creen que están resolviendo un conflicto; no obstante, en muchas ocasiones, el problema continúa y hasta se puede generar uno nuevo.
La reforma vocaciona o de llamado de nuestros tiempos, si tal cosa llega a ocurrir, es el redescubrimiento de la cura de almas, como tarea pastoral. Este artículo nos provee una descripción de esta tarea básica y esencial del ministerio pastoral que en muchos casos lamentablemente se ha perdido.
Preguntas para evitar el conflicto innecesario (Tito 1:6-9; 1 Pedro 5)


