La potencialidad de abusar del poder está presente en cada uno de nosotros. Con frecuencia mantenemos a raya esta potencialidad, no por verdadera humildad, sino por la falta de una oportunidad. Si se nos da un poco de poder, tan sólo un poco, "¡sálvese y apártese quien pueda!"
Observé que no es un problema de los pastores solamente. Muchos cristianos nos compartieron que ellos lo padecen también. Deglutimos falsa doctrina, rehusamos preguntar, esquivamos confrontar, sofocamos las protestas, nos mantenemos callados cuando debiéramos hablar, permitimos que nos manipulen, todo porque tememos que las personas no nos acepten si no las complacemos.
La vocación y el carácter son importantes, pero no son suficientes para asegurar la eficacia en el ministerio.
Lo que significa dar cuidado espiritual (Gálatas 5:16-26; Hechos 2:38, 39)
El equipo de liderazgo de la iglesia es clave para la salud de la misma. La clave para un liderazgo sano la encuentra el autor en la selección del mismo. A la luz de la necesidad de elegir correctamente, nos ofrece principios fundamentales para saber hacer esa selección.
El presente trabajo vio la luz en el siglo XVII. El autor había sido comisionado para presentar los estudios en un retiro pastoral en Inglaterra. El propósito de dicho retiro fue ayunar, juntos pedir perdón a Dios por los pecados pastorales, y decidirse a pastorear con excelencia las congregaciones que se les habían confiado. Por razones de salud, Baxter no pudo asistir a dicho encuentro, pero sus estudios fueron usados para publicar un libro pastoral (The Reformed Pastor). Esta es una síntesis de la primera parte, donde la apelación apunta al pastor mismo.


