No hay duda de que en más de una vez ha entrado en la mente del líder el deseo de «tirar la toalla». Tener ese conflicto dentro de nosotros no es pecado, pero sí pecamos cuando no hacemos la voluntad de Dios. Aquí tiene diez consejos para levantar su toalla.
Un día le pregunté a un político, conocido mío de hace tiempo y quien ha tenido destacados puestos nacionales e internacionales, por qué los políticos se afanan y esfuerzan tanto por entrar al mundo del poder. Me respondió: «porque una vez que llegás allá arriba, podés tener lo que querás...»
Manual de formación de líderes: Cómo el personal y los miembros de la Junta Directiva pueden trabajar juntos.
Una iglesia puede crecer aunque no tenga mucho dinero: Los recursos de Dios son estupendos y sorprendentes.
Necesitamos examinar nuestro corazón como siervos y evaluar la disposición. El pueblo se alimentará de lo que llena nuestro corazón. ¿Cómo responderemos en el momento en que tengamos que salir de donde estamos y entregar a otro lo que Dios en su misericordia nos ha permitido operar?...
«Además escoge tú de entre todo el pueblo varones de virtud, temerosos de Dios, varones de verdad, que aborrezcan la avaricia; y ponlos sobre el pueblo por jefes de millares, de centenas, de cincuenta y de diez. Ellos juzgarán al pueblo por ti; y todo asunto grave lo traerán a ti, y ellos juzgarán todo asunto pequeño. Así aliviarás la carga de sobre ti, y la llevarán ellos contigo» (Ex. 18: 21, 22).


