¿Recuerda aquellos tiempos en que las familias sufrían de por vida el pecado de sus integrantes? Así ocurría (y sucede en muchos hogares aún). Cuando una muchacha debía apurar sus nupcias por embarazada, o cuando alguien era pillado en alguna estafa o robo, el resto de la familia sufría...
Cuando sus discípulos discutían entre sí sobre quién era el más importante o el más «grande», Jesús, con palabras que son eternas y llenas de sabiduría, les dijo: "Si alguno quiere ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos" ..
El área de la mayordomía provee un ejemplo llamativo de la forma en que una nueva clase de liderazgo fue capaz de llevar a la congregación a una nueva y significativa dimensión de la vida y experiencia cristiana.
Queridos compañeros de milicia: los que estamos dedicados a adelantar el ministerio cristiano somos pocos y tenemos ante nosotros
¿CONOCE USTED alguna familia sin conflictos? Recuerdo la frase de un famoso conferencista: «Si dos personas siempre están de acuerdo, una de ellas es innecesaria».Siempre habrá roces, crisis y conflictos en nuestra familia, por más ministerial que sea. Negar esto sería negar la realidad de nuestra humanidad.
¿Alguna vez ha sentido que ya no puede más con las responsabilidades que tiene en la iglesia? ¿Se siente agobiado y sin energías? ¿Alguna vez ha experimentado la angustia de que necesita un descanso pero prefiere no tomarlo por temor a las consecuencias que eso pueda traer? Dichosamente, nunca es demasiado tarde para detenerse y entregarle las cargas a su Padre.


