Un día recibí una carta de una colega mía del instituto bíblico donde los dos habíamos asistido. Su carta decía: «Pablo, te escribo porque he tenido un sueño acerca de ti que me ha dejado desconcertada. Te vi como un mendigo vestido en harapos. No sé lo que quiere decir, pero el sueño me dejó hasta débil. Quiero que sepas que estoy orando por ti y que Dios te tiene en su mente y en su corazón. No te desanimes.»
Muchos dicen: «Yo no predico la reforma; yo predico la regeneración». ¿Es eso posible? ¿Qué dicen las Escrituras al respecto? ¿Estaremos predicando una falsa doctrina al separar la reforma y la regeneración o presentarlas como dos aspectos en contraposición?...
Añadiendo personal para fortalecer nuestro equipo (Romanos 12:3-8; 1 Corintios 3:8-11)
La valentía es la decisión de enfrentar el temor y seguir, pase lo que pase. El tema del valor nos obliga a considerar los temores que se manifiestan en la crisis y el peligro. La audaz decisión de avanzar sólo puede ser conocida en un ambiente de peligro; si nada acecha, ¿qué valor puede manifestarse? Por esta razón es engañoso tratar este tema desde una base meramente académica.
Un testimonio pastoral de caída y restauración. El recuento de un pastor que vivió la experiencia del fracaso moral y que para su restauración escogió el camino más costoso, difícil doloroso y angustiante.
Muchos predicadores creen que sus enseñanzas no están tocando a las personas y por eso se sienten fracasados. Otros, por su parte, creen que el tener una iglesia llena es el resultado de sus sermones «exitosos». Sin embargo la Biblia debe proveernos del criterio para discernir lo que es el fracaso y lo que es éxito.


