Para seguir a Jesús debemos darle la espalda a aquello que, en otro tiempo, considerábamos bueno e importante.
Nunca debemos considerar nuestro aporte como insignificante cuando ha sido puesto a los pies de Cristo.
El buen amigo sabe que el amor demanda que también velemos por el bienestar del otro.
A diferencia de la lástima, la compasión traduce el sentimiento de angustia por la necesidad del prójimo.
Un modelo práctico alterno para hacer discípulos en grupos de tres o de cuatro (tríadas/cuadríadas)
Un pacto entre amigos es un compromiso que nos libra de las fluctuaciones de los sentimientos.


