Hemos recibido el llamado a enseñar, exhortar y animar a nuestras congregaciones a que compartan las buenas nuevas. Nuestros mejores esfuerzos, sin embargo, no verán fruto hasta que nosotros incorporemos la evangelización a nuestra tarea pastoral.
No podemos escapar a la realidad de que muchos cristianos desean experimentar lo que es un grupo pequeño y pueden beneficiarse en gran medida si el grupo funciona correctamente. La pregunta es cómo conseguir que los grupos pequeños funcionen.
¿Desea fundar un ministerio de grupos pequeños en su iglesia? O ¿ya existe pero usted cree que puede ser mucho más eficaz? A continuación encontrará siete preguntas que lo pueden ayudar a iniciar o seguir trabajando en tan bello ministerio.
El empleo de pruebas psicológicas en el proceso de selección y el uso de la psicología en el cuidado del personal misionero deben entenderse como herramientas de ayuda, y no como la opinión última del proceso de selección.
Solo porque los hermanos de su iglesia se sienten intimidados ante el concepto «evangelizar» no significa que no puedan contagiar a otros con su fe. El autor comparte su experiencia cuando descubrió cómo guiar a la iglesia que pastoreaba la cual, aunque deseaba alcanzar a otros para Cristo, se sentía inválida ante la tarea evangelizadora.
El enseñar es mucho más que la especialidad particular del maestro de escuela dominical. Es un don mucho más amplio de lo que hasta ahora le hemos concedido. En esta segunda parte el autor nos provee tres elementos básicos cobre la enseñanza: cómo ocurre esta, el punto principal y la recomprensa de la misma.


