La parábola del sembrador nos muestra la verdad de que la bienaventuranza está en escuchar la palabra
Nuestras palabras también impactan a aquellos que están a nuestro alrededor.
Nuestros propios actos nos dan valiosas pistas acerca de la clase de personas que somos.
Las palabras de Jesús claramente revelan que llevaba adelante su ministerio en el poder del Espíritu.
La división no es meramente un tema de diferencias de opinión, sino un verdadero obstáculo.
El Señor nos invita a estar ocupados en los desafíos que enfrentamos a diario, no preocupados.


