La figura del Mesías posee un brillo que lo distingue de todo ser creado
Su buena voluntad, a diferencia de nuestros criterios tan selectivos y exclusivistas, no deja afuera a nadie, algo que frecuentemente ofende nuestras sensibilidades.
Jesucristo es el Dios que quiso compartir su muerte con nosotros, para que nosotros podamos morir con él y compartir su vida eternamente...
Cuando existe un intenso deseo de hacer lo que es bueno, Dios mostrará, por el medio que él escoja, el camino a seguir.
El hombre sabio y la mujer entendida saben que el Señor no puede ser contenido ni explicado por los más sofisticados procesos de razonamiento disponibles al ser humano.
El transitar confiado por los caminos que el Señor nos indica no depende de lo lógico que resulte escogerlos, sino de la certeza de que quien los traza los conoce bien.


