¿Qué diferencia hará lo que le predique a mi congregación?
¡¡Tanto yo!! Hoy se nota un afán por tomar prerrogativas de Dios y atribuírnoslas a nosotros mismos como autoridades espirituales que nos creemos ser.
El propósito central de nuestra vida es llevar fruto para la gloria de Dios: y que todo lo demás es secundario.
Dios nos invita, en Cristo, a recuperar nuestra vocación de ejercer dominio sobre la tierra.
El cristianismo es Cristo. Las religiones son caminos del hombre para llegar a Dios. Jesucristo es el camino de Dios para llegar a los hombres.
Los quebrantados y desanimados, sin embargo, no andan en busca de una fórmula, sino de una persona que demuestre hacia ellos compasión.


