Jesús no podía alterar en nada el curso que el Padre había trazado para su vida, ni podía asegurar algún tipo de beneficio personal en su decisión.
Aun en la hora de su entrega, Cristo seguía comprometido en amar.
Las más apasionadas expresiones de devoción solamente tienen valor cuando están respaldadas por una vida de entrega.
Todo líder debe tener dominio propio para saber tomar las medidas necesarias.
Impóngale a su vida ministerial un ritmo seguro, cuidando sus recursos.
Existen varias herramientas fundamentales para que la esposa de pastor ante las situaciones adversas no se desaliente en el ministerio.


