Después de algunos días, Pablo dijo a Bernabé: Volvamos a visitar a los hermanos en todas las ciudades en que hemos anunciado la palabra del Señor, para ver cómo están. Y Bernabé quería que llevasen consigo a Juan, el que tenía por sobrenombre Marcos; pero a Pablo no le parecía bien llevar consigo al que se había apartado de ellos desde Panfilia, y no había ido con ellos a la obra. Y hubo tal desacuerdo entre ellos, que se separaron el uno del otro; Bernabé, tomando a Marcos, navegó a Chipre, y Pablo, escogiendo a Silas, salió encomendado por los hermanos a la gracia del Señor, y pasó por Siria y Cilicia, confirmando a las iglesias» (Hch. 15:36-41).
Cuando se instala en su corazón el deseo de venganza, de revancha, también se abre el camino del perdón y la restauracion. Este es el testimonio de un pastor de cómo gozando la gracia divina pudo descubrir el gozo de perdonar a los que fueron injustos con él...
Escuchar y entender a las personas requiere tiempo si pretendemos ministrar a ellos en una forma profunda y duradera, que realmente cure sus almas. También requiere que capacitemos en la Palabra de Dios y en la consejería, así la iglesia crece y llega a ser verdaderamente madura. ¿Serán los pastores actualmente verdaderos «curas»?
¿Le gustaría iniciar un ministerio de oración en su iglesia pero no sabe cómo? ¿O tal vez le gustaría dar un aire de renovación al que ya existe? El pastor Daniel Henderson desea compartir con usted prácticos pasos que lo pueden ayudar a vitalizar su grupo o ministerio de oración.
No hay santificación por milagro, sino la gloriosa y difícil tarea de descubrir la profundidad de nuestro pecado y la gloriosa salvación expresada en una diaria cooperación entre Dios y nosotros.


