Creo que todo cristiano coincidirá conmigo en que hoy la niñez está siendo atacada. Como cristianos generalmente enfocamos los problemas en una o dos áreas. Pero creo que perdemos mucho del problema. Lo que hoy estamos viendo es el resultado de un contrato general en contra de nuestros niños, que pretende pervertir y destruir toda idea de niñez. Este es el segundo artículo de la serie: Contrato Contra los Niños.
Dios nos manda a evangelizar a todo el mundo, eso incluye a adultos, jóvenes y niños. Puede ser que evangelices al hijo de tu vecino, o a un niño de África, pero todos necesitan escuchar las buenas nuevas. El siguiente artículo es parte de una serie que se centra en la evangelización de los niños y pretende ayudar a todos aquellos que han sentido el llamado de compartir las buenas nuevas con este grupo en particular.
Dios nos ha dado diversos dones y nos ha llamado a algunos a ciertos ministerios. Uno de ellos podría ser el ministerio a la niñez. Algunas personas trabajan tiempo parcial o completo con niños y sienten un gran gozo. Otras, por el contrario, no sienten que ese ministerio sea su campo. Sea cual fuere el caso, deberíamos tener siempre en mente que todos tenemos una parte por cumplir en la evangelización de los niños, sea evangelizándolos directamente o invitándolos a una actividad de la iglesia.
Creo que todo cristiano coincidirá conmigo en que hoy la niñez está siendo atacada. Como cristianos generalmente enfocamos los problemas en una o dos áreas. Pero creo que perdemos mucho del problema. Lo que hoy estamos viendo es el resultado de un contrato general en contra de nuestros niños, que pretende pervertir y destruir toda idea de niñez. Este es el primer articulo de la serie: Contrato Contra los Niños.
Las personas que trabajan con niños necesitan ver las necesidades actuales de los niños y recordar que están formando a los futuros padres y madres, maestros y maestras, misioneros y misioneras. El siguiente artículo nos enseñan cómo importantes hombres como Moisés y Josué siempre tuvieron en mente a las futuras generaciones.
¿Ha hablado Dios a tu corazón respecto a los niños y su necesidad espiritual? ¿Desea él que evangelices a algunos niños? ¿Estás dispuesto a involucrarte de alguna manera? En el siguiente artículo, el autor Sam Doherty nos ofrece un sencillo bosquejo del libro sin palabras que nos puede ayudar a evangelizar a los niños.


