Necesitamos un corazón abierto y humilde, dispuesto a recibir de nuestros hermanos.
Proclamar la Palabra podria llegar a causar escandalo.
Dios va a seguir adelante con sus proyectos, aunque decidamos no unirnos a ellos.
Administrar la disciplina es parte esencial de todo líder comprometido.
Nuestra falta de compromiso nos será contado como pecado.
Debemos discernir los tiempos para trabajar o reflexionar, a fin de dedicarse de todo corazón.








