Tener gracia, sagacidad, encanto y sensibilidad, son características de aquellas personas que son capaces de establecer relaciones rápidas y relajadas con otras personas de una amplia variedad de trasfondos. Esa es una cualidad que deberíamos anhelar y cultivar todos.
Del 26 de julio al 6 de agosto del corriente año la ciudad de Amsterdam fue la sede del Congreso de Evangelización convocado por el Dr. Billy Graham y la Asociación que lleva su nombre. La presencia de 10,300 participantes que llegaron de más de cien países del mundo, demostró una vez más el poder de convocatoria del Dr. Graham, así como el talento y la energía de los que le ayudaron a conseguir los fondos necesarios para organizar y llevar a cabo con eficiencia admirable aquella impresionante reunión de evangelistas, pastores, misioneros, educadores, músicos y administradores, y otros tantos que en cumplimiento de su vocación cristiana trabajan a favor del progreso del Evangelio.
Nuestro enfoque debe estar en valorar y dar participación a los alumnos, propiciándoles respeto y libertad de expresión y retándolos con temas relevantes y proveyendo oportunidades para el éxito.
Hazte una meta, que tus alumnos lleguen a ser maestros. El verdadero líder cristiano no tiene celos de otros que surjan; más bien, quiere que sus propios discipulos lleguen a superarle en su servicio a Dios.
El grupo pequeño es un lugar poderoso para crecer y para ver crecer a la iglesia. Pero los buenos resultados no se logran simplemente creando una red de grupos e integrando a cada miembro de la iglesia a uno de ellos.
Un grupo pequeño, como cualquier sistema activo, necesita que sus componentes trabajen armoniosamente. Como una orquesta sin partituras musicales daría lugar a una cacofonía, un grupo pequeño sin metas claras conocidas y compartidas por sus miembros no va a resultar más útil que un cotorreo comunitario.




