¿Cómo viene la gente a Cristo y a la iglesia? ¿Cuántos entran solos sin que nadie los invite? Tenemos en las iglesias un potencial adormecido que si lo activáramos de la manera correcta explotaría. Es hora de considerar una alternativa del paradigma evangelizador: La evangelización por medio de las amistades.
Nuestro enfoque debe estar en valorar y dar participación a los alumnos, propiciándoles respeto y libertad de expresión y retándolos con temas relevantes y proveyendo oportunidades para el éxito.
No podemos asegurar que exista una enseñanza eficaz que resuelva todos los problemas de los educadores, pero sí se puede decir que la aplicación adecuada de ciertas reglas puede facilitar la obtención de mejores resultados. Qué mejor ejemplo que el de nuestro Señor Jesús que adecuaba sus enseñanzas al contexto y cultura de la comunidad e individuos que lo seguían.
Lo que Dios ha hecho a través de un nombre como Carlos Naranjo es digno de análisis. Este es un resumen de la historia y trabajo de este pastor que, sin cursar estudios programados de teología, aprovechó el alimento espiritual recibido en el seno de su congregación, para luego ser fiel en su labor.
Muchísimas iglesias han desbordado en gozo por las muchas decisiones que obtienen en sus campañas y esfuerzos de evangelización. Pero muchas de ellas luego viven la desazón y la impotencia al ver el bajo porcentaje que permanece con el correr del tiempo.
En la historia de obra misionera cristiana hay momentos de avance y momentos de retroceso. Los momentos de avance surgen siempre cuando en la iglesia hay vitalidad espiritual. Los grandes avivamientos espirituales se caracterizan por un redescubrimiento del poder de Dios, un sentido renovado de su grandeza y santidad y el impulso misionero a llevar el Evangelio a quienes todavía no lo conocen.


